Desde al Ártico con amor

¿Qué sabemos sobre los esquimales? Vamos a conocer mejor a este pueblo que no tiene una palabra para la guerra.

Esquimales no, Inuit. Partimos de esta base para conocer brevemente a este pueblo tan peculiar. A sí mismos se denominan Inuit, que en su lengua significa pueblo o comunidad. El término “esquimal proviene de los pueblos nativos americanos del norte que son sus históricos enemigos, aquellos que saquearon en decenas de ocasiones sus poblamientos. Y es cuanto menos curioso que, a pesar de ello, los Inuit son de las pocas culturas que no recogen la palabra “guerra” en su vocabulario.

Se dice que el núcleo familiar inuit está compuesto por un padre, una madre, unos hijos, un anciano y un antropólogo, ¿por qué? Porque son unos de los pueblos más fascinantes para el estudio cultural, y a su vez, uno de los más desconocidos. Recoge el antropólogo español, Francesc Bailón en Los Poetas del ártico, que se enamoró de ellos cuando en un viaje al Ártico descubrió que resolvían sus conflictos cantando. Tenían un ritual, torltupisek , a través del cual dos individuos enfrentados por un hecho, improvisaban una canción o poema. Ganaba el que había hecho la mejor improvisación o el que había aguantado la burla de su oponente. Para ellos era más importante restablecer la armonía que saciar la venganza. Con esto se despachaban los problemas comunitarios menos el asesinato.

Recoge de nuevo Francesc Bailón , que con la llegada de occidentales se rompieron muchos patrones históricos: la llegada de armas de fuego, actualmente existe libre circulación de estas; la llegada del alcohol, por su propia cuenta han llegado a ser uno de los pueblos con mayor índice de alcoholismo del mundo; y la llegada del cristianismo que trajo consigo el exterminio de todos aquellos que se negaron convertirse, además de la ruptura de su sistema de ordenación social a través de los ancianos o sabios quienes indicaban las épocas de caza y de emigración. Aunque también ha dado origen a nuevas economías emergentes como la comercialización de gambas, aquellas congeladas que usted y yo compramos en el super de enfrente, o el turismo (sobre todo Canadá y Groenlandia).

Acabando este breve análisis, me gustaría dar una última pincelada sobre esta cultura, y es la costumbre del cambio de pareja. En el pasado, la primera causa de aborto natural de las mujeres venía provocada por los viajes en trineo. Cuando sucedía esto, un inuit cedía su mujer embarazada a su mejor amigo, este le cedía la suya que no estaba embarazada y se la llevaba de expedición. El papel de la mujer era importantísimo en estos viajes ya que curtía las pieles, cocinaba, mantenía el hogar, etc. La cuestión es que si esta mujer quedaba embarazada, se consideraba que no era del padre biológico, sino marido real de la mujer. En la actualidad el intercambio se hace por simple placer, siempre con el beneplácito de las cuatro partes.

Con esto espero que no subestimen a los esquimales… digo Inuit, como hicieron los vikingos con Leif Erikson a la cabeza, y sus hijos, siendo derrotados por nuestros protagonistas.

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Publicado por

Eterno aprendiz de historiador. Interesado en el concepto de libertad y los totalitarismos en el siglo XX.

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2 respuestas a “Desde al Ártico con amor”

  1. José dice:

    Pastelazo insustancial lleno de lugares comunes. No pierdas el tiempo.

    • Guillermo R. Cortázar dice:

      Buenas José,

      Lamento que no te gustara la entrada. Simplemente se trata de un par de brochazos sobre una cultura, a nuestro entender, estigmatizada y con mucho por conocer. Te agradeceríamos, si es el caso, que aportaras referencias para ir completando el asunto.

      Un saludo

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