La historia no es ningún peñazo

La historia puede ser un desierto duro de caminar, pero también puede ser un oasis de conocimiento si sabemos qué libros leer y lo hacemos con sensatez.

Un día un joven se matriculó en la universidad y antes de partir de casa, le hizo una promesa a su padre, que era el que pagaba: “las aprobaré todas, y con nota”. El padre, orgulloso de haber engendrado al primer universitario de la familia, le regaló el reloj de su abuelo, “un hombre siempre debe controlar el tiempo, y tú recordarás tu promesa cuando lo mires”. Nuestro amigo tuvo la genial idea de comprar todos los libros que los profesores le iban recomendando, y se metió entre ceja y ceja controlar las pilas de libros para ser el mejor de su promoción. Evidentemente, el alumno entusiasta se pegó un castañazo terrible en los exámenes, apenas había avanzado un par de lecciones, aunque probablemente era el mejor de su promoción en ambas materias. Volvió a su pueblo, cogió la hoz, y le dijo a su padre: “la historia es un peñazo”.

Desde luego, cualquiera que se inicie en el asunto a base de machacarse manuales puede recibir una paliza considerable. Se trata de comprender el proceso, y no de saber hasta dónde estaba el primo segundo del cuñado del último soldado español muerto en Rocroi mientras Felipe IV se afeitaba.

Animo a mis compañeros de viaje a recomendar los libros que a todos nos han ayudado, los asequibles, concisos y manejables, y por qué no, otros más ariscos, porque el saber ocupa lugar, y no siempre es un paseo en unicornio por las maravillosas tierras de las casas de gominolas. Pero tampoco queremos convertir esto en un pelotón de fusilamiento.

Siendo español es difícil olvidarse de cuando fuimos grandes, la España imperial debe ser conocida por todos nosotros. Una opción básica puede ser España y su mundo, de John Elliott, que sería interesante ampliar con La España imperial del mismo autor, que vendría a ser el hermano mayor, España y su mundo hecho manual. Pero no podemos olvidarnos de obras del calado de El Antiguo Régimen: los Reyes Católicos y los Austrias, de Domínguez Ortiz, que rescató del olvido y el total desprecio a Felipe III y Carlos II. Y por último, para los más valientes y masoquistas, Historia de España Moderna de Floristán, un manual de tomo y lomo, nunca mejor dicho.

Y hoy vamos a cerrar la sesión de recomendaciones dando un salto temático y temporal hacia la Edad Contemporánea, concretamente al mundo de la posguerra de la segunda guerra mundial. Tony Judt nos dejó una de las obras maestras sobre el tema en Postguerra: una historia de Europa desde 1945, os aseguro que dejaréis de dormir con tal de seguir leyendo, y aunque impacte por su número de páginas, se leen con rapidez. Para la historia hasta la gran guerra, he manejado otra obra, quizás más dura, hablamos de un manual bastante académico y muy poco democrático para iniciados, Historia contemporánea, de Palmer & Colton.

Ya tardáis en correr a las librerías.

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Tengo un título para contar cosas y las cuento. Entré en esto para saber más de Grecia y Roma y acabé liándome con un tema de moriscos y rebeliones.

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