Atrahasis, el más sabio, o el mejor aconsejado

El mito de Atrahasis, el hombre más sabio de todos, pero que contaba con un gran consejero, protagonista del diluvio universal original.

Cuando los dioses todavía eran como hombres tenían que trabajar fatigosamente y cargar con las espuertas. Las espuertas eran voluminosas, el trabajo era pesado, los apuros grandes.

Cuando en ‘la tierra entre ríos’ no habían sido nombrado los humanos y sólo existían los dioses y el mundo que para ellos habían creado, ellos eran como nosotros somos ahora y cuidaban su mundo y lo trabajaban para vivir en él.

Claro que siempre hubo clases. Los dioses creadores, los top, para entendernos, vivían divinamente, nunca mejor dicho, y para ellos trabajaban los dioses menores, y como dicen los versos del poema de Atrahasis arriba citado, era un trabajo muy pesado.

De modo que un buen día, estos dioses menores se declararon en huelga, se formaron en piquete informativo en la casa de Enlil (el presidente de la asamblea de los dioses) y le hicieron un escrache en toda regla. El bueno de Enlil estaba en su casa-templo-palacio-macrocomplejovacacional hasta las narices de los huelguistas, pero entonces apareció Enki, que siempre tiene buenas ideas, y le propuso una genialidad táctica a Enlil: “¿Y si creo a unos que curren para los dioses menores?”

Enki

Enki en mitad de la faena

Enlil dio el visto bueno, y Enki, de agua y tierra, creó a la humanidad a su imagen y semejanza. Los dioses por fin, iban a descansar con estas nuevas criaturas nacidas para servir a los dioses. Así todo cuadra, labras tu tierra y das tus ofrendas y excedentes al templo, que luego redistribuye. Aunque ese es otro tema que ya veremos en otra ocasión.

La vida era buena en Mesopotamia para los dioses, tanto mayores como menores, y los seres humanos tenían algo que llevarse a la boca. Pero con los años (1200, las cosas de Palacio, van despacio), apareció un nuevo problema, la humanidad se propagó como una plaga, y al igual que les pasó a las primigenias fuerzas sobrenaturales del caos con los nuevos dioses, los humanos empezaron a ser molestos para las divinidades.

El país era tan ruidoso como un toro que bramaba. Los dioses crecían agitados y sin paz, con los disturbios ensordecedores

Enlil, que estaba hasta las narices de no poder dormir por tener tanta gente debajo, habla con Namtar, la diosa de la plaga, y le dice que los extermine. Y aquí tenemos otro hito, la creación de las comunidades de vecinos infernales y los vecinos vengativos de arriba. Todavía no hay constancia de un vecino pesado que te quiere enseñar su revés, nos parece un fenómeno llegado con la socialdemocracia y los polideportivos para todos.

Volviendo a lo que nos compete, Namtar se mezcló con los humanos y empezó a repatir tollinas a diestro y siniestro, como si fuera el Plague Inc pero en versión mitológica. Pero Namtar se cruzó con Enki, el padre creador, al que no le gustaba que sus criaturicas estuvieran muriendo, y entonces le chivó a Atrahasis, un humano, cómo esquivar la extinción total de la humanidad. Consistía en rezar y realizar muchas ofrendas a Namtar, porque, en el fondo, Namtar, era una tía enrollada, y al final decidió que eran muy monos para exterminarlos.

La humanidad no desapareció, pero menguó considerablemente, lo que hizo feliz a Enlil, aunque se cubrió las espaldas sacando una ordenanza acerca del ruido, otro clásico de las comunidades de vecinos. Pero tras otros 1200 años Enlil y otros dioses, que no eran tan enrollados como Enki, acabaron nuevamente hasta las narices. Además los humanos estaban violando la ordenanza de Enlil, y por ahí ya sí que no.

La historia se repitió una y otra vez. Enlil mandó enfermades, hambre, epidemias, pero Enki siempre intervenía a escondidas, dándole la clave a Atrahasis para salvar a la humanidad. Atrahasis se convirtió en ‘el más sabio’, o en nuestro Will Smith. Sí, tras 1200 años Atrahasis seguía vivo, porque los humanos eran inmortales, un pequeño detalle.

Venid aquí, ¡humanos!

Venid aquí, ¡humanos!

Aunque nada de esto pasó desapercibido para los dioses que llamaron a concilio a Enki, le dijeron que ya estaba bien y le prohibieron hablar con Atrahasis. Para finiquitar la cuestión, Enlil tuvo la idea de mandar el diluvio universal para ahogar a los vecinos del bajo y tomar por fin esa siesta que tantas tardes le habían jodido.

Pero Enki no se dio por vencido y decidió joderle la fiesta a los dioses otra vez, y sin saltarse la prohibición. Se fue Enki a la casa de Atrahasis, y asegurándose de que el hombre más sabio estaba dentro, empezó a hablarle a la casa. Le dijo a las paredes de caña que se avecinaba un gran diluvio, que construyeran un gran barco y que metiese una pareja de cada animal y de cada planta y a su familia.

¡Pared, escúchame atentamente! ¡Choza de caña, asegúrate Tú, de escuchar a todas mis palabras! Desmonta la casa, y construye un barco…

No era un borracho, era un dios, y Atrahasis escuchó e hizo todo lo que Enki le dijo a su casa que hiciera. Es rocambolesco, pero es otra genialidad táctica de Enki, de la que Enlil acaba enterándose y entra en cólera.

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Os tenemos una hembra para cada uno, venga perezosos, a procrear.

El mundo estaba al borde de su final, humanos casi exterminados y dioses riñendo, pero Enki logró conciliarlos a todos. Aceptando que sus criaturicas eran bastante molestas cuando se propagaban y que además duraban miles y miles de años, ofreció a Enlil crear la muerte, la vejez, la decrepitud y todas las cosas que hacen mortales al ser humano para que no se propagaran de manera tan desorbitada, y Enlil, aceptó.

Aunque no se olvidó de un pequeño detalle relacionado con el orgullo, Atrahasis quedó tal y como era, siguió inmortal, quedando prácticamente como un dios, porque habría sido una afrenta que un mortal hubiese burlado ni más ni menos, que al presidente de la comunidad.

Que Atrahasis os guíe y os proteja. O Enki.

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Tengo un título para contar cosas y las cuento. Entré en esto para saber más de Grecia y Roma y acabé liándome con un tema de moriscos y rebeliones.

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Una respuesta a “Atrahasis, el más sabio, o el mejor aconsejado”

  1. R dice:

    ME HA ENCANTADO!!!
    Busca más cosicas!!!!

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