“La Guerra de los Treinta Años” Vols. I & II – Peter H. Wilson

Desperta Ferro presenta una de las obras más completas y minuciosas sobre el conflicto que marcó el imaginario colectivo centroeuropeo durante generaciones

La Guerra de los Treinta Años. Una tragedia europea – Peter H. Wilson | Desperta Ferro Ediciones; Vol I 608 pgs, €26,55; Vol II 560 pgs, €26,55

La Guerra de los Treinta Años es uno de los conflictos más sonados de la historia y marcó de manera muy profunda Centroeuropa. Siglos después, incluso tras haber vivido la terrible devastación de la Gran Guerra y la Segunda Guerra Mundial, permaneció en parte del imaginario colectivo de la Europa central como la más catastrófica jamás acaecida, como señala Peter H. Wilson.

La editorial Desperta Ferro nos trae, en dos volúmenes, el magnífico estudio “La Guerra de los Treinta Años. Una tragedia europea” de Peter H. Wilson. Traducido por fin al español, la obra se presenta como uno de los trabajos más completos y minuciosos en librerías, esencial para cualquier interesado en el conflicto y en el periodo europeo en que discurre.

Publicado originalmente (en inglés) en un solo tomo, la decisión de dividirlo en dos volúmenes que ha tomado Desperta Ferro nos parece inteligente y práctica. Las casi mil páginas de su versión anglosajona necesitarían de un gran desembolso en una edición tan cuidada como la presente y lo convertiría en un libro difícil de manejar, incómodo. No obstante, dada la cohesión que tienen ambos volúmenes hemos dedicido hacer una única reseña para, esperamos, facilitar la tarea al lector interesado.

La guerra de los treinta años Vol. I

En este primer volumen, Peter H. Wilson ofrece una sucinta justificación de la obra y declara lo que él ofrece al debate historiográfico. En primer lugar, su trabajo estudia de manera minuciosa la totalidad del conflicto sin restar importancia a ninguno de sus episodios y, por supuesto, explora con igual interés la situación previa a la Defenestración de Praga, punto de partida de la guerra.

Además, Wilson aporta nuevas perspectivas e interpretaciones del conflicto: que fue una guerra europea pero que mantuvo su carácter alemán y checo presente desde el comienzo, que no fue religiosa aunque la religión, en un entorno de reforma y contrarreforma, la impregnó y la alimentó y que no fue inevitable a pesar de la coexistencia de diferentes espacios mentales en la Europa del Sacro Imperio Romano Germánico (SIRG), donde existía una buena convivencia general a pesar de los radicalismos.

A lo largo de los primeros capítulos, Wilson se esmera por analizar la situación previa a la guerra de los diferentes actores que tomaron partido. El autor explora cada detalle que tuvo influencia a partir de 1618 (inicio del conflicto), como las experiencias militares a lo largo del siglo XVI, la sempiterna importancia de la Paz de Augsburgo de 1555 y otros muchos elementos políticos, sociales y religiosos.

Es una parte muy importante del libro que ayudará al lector a configurar un mapa previo muy detallado y en el que, como insiste Wilson, veremos cómo las confesiones se entremezclan con la política y son importantes para entender la guerra, pero la religión no mueve el conflicto. El autor, en estos compases de la obra, argumenta bien y en profundidad esas ideas que lanza al comienzo de este volumen.

Una vez explorado el mapa previo, el resto del primer volumen lo ocupan las dos primeras grandes fases de la guerra: la revuelta checa, donde todo empieza, y la intervención danesa. A pesar de centrarse en el desarrollo del conflicto no es una mera exposición de operaciones militares. Wilson atiende a todo tipo de detalles y explora las batallas (acompañadas de buenos mapas), los procesos políticos y los mentales, esenciales para comprender mejor el desarrollo de la guerra.

Durante estos capítulos el lector comprenderá que no hubo bandos confesionales unívocos ni lealtades religiosas inquebrantables, que fueron las dinámicas políticas las que dieron forma al conflicto, y es que la guerra no se entendería sin la complicada sucesión imperial y el rechazo nobiliario bohemio al nuevo emperador Fernando II.

El primer volumen acaba con un capítulo dedicado al peligro acechante de que la guerra se convirtiera en un conflicto europeo. Wilson ofrece un repaso a la complicada situación europea entorno al SIRG con diversos conflictos. Guerras separadas y con diferentes orígenes que se cruzarán ante la imposibilidad de alcanzar la paz definitiva tras la derrota danesa.

La guerra de los treinta años Vol. II

El segundo volumen de “La guerra de los treinta años” comienza con la intervención sueca en la guerra, con aquel Gustavo II Adolfo de Suecia cruzando el Báltico y entrando como un tsunami en territorios alemanes. Como ya apuntaba el final de la primera parte, la guerra corría peligro de hacerse más europea, aunque como bien argumenta Wilson también a lo largo de este volumen, los problemas que la generan (más ceñidos al SIRG) nunca dejan de estar presentes.

Pese a que esta fase de la guerra se hace más internacional, primero con la intervención sueca y finalmente con la francesa, no fue un conflicto general europeo. Como ya apuntaba Wilson en el primer volumen, vuelve a remarcar y a argumentar que existieron otras guerras paralelas que acaban mezclándose con este conflicto del SIRG. Que los países que intervienen, como es el caso de Suecia y Francia, lo hacen por intereses políticos propios y no tanto por lealtades religiosas o fingidas pretensiones filantrópicas de “protección del indefenso”.

En estos capítulos de “La Guerra de los Treinta Años” Peter H. Wilson continua relatando el desarrollo del conflicto con un nivel de detalle erudito que no deja nada de lado y los mapas siguen apareciendo como valioso recurso para comprender mejor las batallas. De nuevo, este estudio de lo militar se entrelaza a la perfección con las decisiones e indecisiones políticas y las diferentes dinámicas sociales y religiosas.

Los capítulos de la otra mitad del segundo volumen se dedican, a nuestro entender, a cuestiones si cabe más interesantes ya que Wilson analiza y reflexiona sobre las consecuencias de la guerra.

En primer lugar analiza el tratado de paz de Westfalia (1648) dando más sentido a ciertos argumentos presentados por Wilson a lo largo de los dos volúmenes. La propia naturaleza y objetivos del tratado demuestran que no tenía intención de acabar con todas las guerras europeas aunque se hubieran entremezclado con la de los treinta años (claro ejemplo es la franco-española, que continuó). El autor hace un brillante trabajo al situar Westfalia en su justa medida, lejos del fracaso absoluto pero también del éxito rotundo que cambió Europa de la noche a la mañana.

También explora en estas páginas la destrucción causada por la guerra, las pérdidas humanas, materiales y culturales. Wilson responde a estas preguntas esenciales para el estudio de cualquier conflicto de manera alejada de los mitos de devastación total de Alemania. Aunque hubo pérdidas, fueron más desiguales de lo que se ha pensado durante mucho tiempo y, además, no todas esas pérdidas fueron fruto de la violencia.

Wilson finaliza el libro intentando esbozar un retrato del soldado, no sin expresar las dificultades que ello conlleva, en buena medida gracias a cómo la guerra ha sido entendida por el imaginario colectivo a lo largo de los siglos, lo que ha desfigurado buena parte del conflicto. También dedica un valioso espacio a comprender cómo los civiles actuaron ante la violencia que se les vino encima.

En suma, los volúmenes I y II de “La Guerra de los Treinta Años. Una tragedia europea” conforman un valiosísimo y valiente trabajo sobre el conflicto. Peter H. Wilson ha realizado un esfuerzo descomunal al analizar con todo lujo de detalles cada aspecto de la guerra y aporta valiosas interpretaciones y argumentos de peso al debate historiográfico. Una obra que todo estudioso e interesado en la Guerra de los Treinta Años debería leer.

Peter H. Wilson es un historiador británico que ha centrado su carrera investigadora en comprender el ejército, la política, la sociedad y la cultura alemana en el marco del Sacro Imperio Romano Germánico durante la Edad Moderna. Imparte clases en el All Souls College de Oxford, es miembro de la Royal Historcal Society y ha recibido diferentes premios, especialmente por “La guerra de los treinta años. Una tragedia europea”.

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Graduado en Historia en Sevilla. Entré en esto para saber más de Grecia y Roma y acabé liándome con un tema de moriscos y rebeliones.

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