La anarquía – William Dalrymple

Reseñamos una obra que narra, de manera accesible y fascinante, la historia de la Compañía de las Indias Orientales en la India

 La anarquía

La anarquíaWilliam DalrympleTapa blanda. 560 pgs. Desperta Ferro.Comprar

La relación de Gran Bretaña y la India hunde sus raíces en el siglo XVII. Han pasado cientos de años en los que ambas partes han experimentado profundos cambios políticos, sociales y, lo que nos interesa para esta reseña, en sus relaciones, que desde el XVIII casi siempre han sido de metrópoli y colonia. No obstante, hubo un tiempo en que Gran Bretaña todavía no existía (hablaremos de Inglaterra hasta 1707) y sus tropas no eran capaces de plantar cara a las del todopoderoso Imperio mogol.

Sin embargo, Inglaterra acabó entrando en la India, el territorio del que, por entonces, era el Estado más poderoso y rico del planeta. Ese proceso es en el que se centra La anarquía. La Compañía de las Indias Orientales y el expolio de la India, de William Dalrymple, obra que trae al castellano Desperta Ferro.

Como el autor deja claro al principio, esta obra no pretende ser una historia completa de la Compañía de las Indias Orientales o de la presencia británica en la India. Su objetivo es explorar cómo una empresa privada llegó a la India y acabó por hacerse con el control de casi todo el territorio del Imperio mogol.

Y esta es una de las claves que Dalrymple señala a lo largo de La Anarquía; la conquista de la India la llevó a cabo una empresa, no el Ejército inglés. La Compañía contó con toda clase de ayudas de su gobierno y, con el tiempo, acabó despojada de todo su poder, pero fueron sus tropas privadas, compuestas mayoritariamente por cipayos (nativos) las que lograron uno de los mayores logros militares del momento.

La historia de la Compañía se remonta a unos humildes orígenes, en los que un grupo de lo más variopinto fundó una empresa sostenida por accionistas con el objetivo de comerciar con especias. Pasó mucho tiempo hasta que consiguieron fletar las suficientes naves para obtener beneficios, y fueron modestos.

El proceso hasta conseguir una licencia del emperador mogol para establecer un puesto comercial también fue largo y complicado. A pesar de todas las dificultades iniciales, la Compañía creció como pocos habrían imaginado y acabó instruyendo a sus propias tropas para proteger sus intereses.

Contar con su propio ejército fue un capítulo esencial en la historia de la empresa pero, como se puede comprender a lo largo del libro, no fue ni mucho menos definitivo. La Compañía se tuvo que enfrentar a numerosos problemas y tuvo momentos en los que su presencia en la India, y su propia existencia, estuvieron seriamente amenazadas.

Conforme pasan las páginas se comprende bien una de las ideas principales de La anarquía sobre la que Dalrymple vuelve a menudo: la Compañía forjó su propio camino, pero la ayuda del gobierno inglés fue esencial. Fue una relación que interesaba a ambas partes, pero que generó importantes fricciones y una enorme dependencia mutua.

La Compañía llegó a generar en los siglos XVII y XIX grandes beneficios, pero desde que su presencia en la India creció, más voces en el corazón de Gran Bretaña comenzaron a plantearse una pregunta esencial, ¿ante quién responden los agentes de Compañía en la India? La respuesta siempre fue sencilla, a la par que problemática: ante sus accionistas. El único motor de la conquista era el beneficio, y no existía ningún mecanismo para controlarla.

La relación era simbiótica en un principio, pero comenzó a torcerse y convertirse en problemática conforme las noticias de los desmanes de los agentes de la Compañía llegaban a Londres. Estos representantes se encargaban de recaudar impuestos durante varios años. Durante ese tiempo, también llenaban sus bolsillos y volvían a Gran Bretaña con el dinero suficiente para catapultar sus carreras.

Los agentes, como explica Dalrymple, fueron a menudo muy lejos para cumplir con su trabajo y sus ambiciones. Además, la Compañía debía velar por la seguridad de las transacciones y sus rutas comerciales, pero la total anarquía (de ahí el título), se extendió por gran parte de la India conforme el poder central mogol se debilitaba.

Algo que queda claro leyendo La Anarquía es que Gran Bretaña fue uno de los factores que causaron la caída del Imperio mogol, pero no el único. La India durante los siglos XVII y XVIII fue un lugar convulso en el que los mogoles tuvieron que lidiar con numerosos problemas internos y externos. Dalrymple hace un gran trabajo al explicar con el necesario detenimiento todos, desde los Estados enemigos que contribuyeron a su debilitamiento hasta los problemas que generaron las sucesiones al trono imperial y sus diferentes gobernadores regionales.

La Compañía fue, eso sí, un supuesto aliado que acabó convirtiéndose en un poder con un hambre voraz que atacó a los mogoles donde más riquezas tenían. El expolio que llevaron a cabo sus agentes llegó al extremo incluso en periodos de largas hambrunas en los que los cuerpos esqueléticos de los indios se amontonaban en las calles. Porque, como señalamos arriba, lo único que importaba era que las cuentas cuadraran de cara a los accionistas.

William Dalrymple explica todos estos equilibrios políticos, financieros y militares con sencillez. Es capaz de transmitir el drama humano que supuso el saqueo de la India por parte de los enemigos de los mogoles. En parte consigue esto gracias a su formación como historiador del Arte, ya que es capaz de expresar, en pocas palabras, el valor simbólico de algunos de los objetos que el Imperio mogol perdió. En definitiva, consigue ir más allá de simples cifras, lo que enriquece La Anarquía de manera extraordinaria.

El autor no sólo es una autoridad en la materia, también es capaz de narrar con una enorme sencillez (se nota que también ha escrito literatura), añadiendo detalles allí donde son necesarios sin que sobre ni una coma. La traducción en esta edición, a cargo de Javier Romero, es brillante, consiguiendo que el libro sea absolutamente disfrutable y accesible para todos los públicos.

La Anarquía es una obra fascinante que explora cómo Gran Bretaña acabó con el control de la India, la historia de éxito de la Compañía de las Indias Occidentales así como la oscura realidad de sus desmanes en la India. Dalrymple ha escrito un libro indispensable para los interesados en la materia, una obra erudita, accesible y entretenida a partes iguales.

Φ En portada: Rober Clive tras la batalla de Plassey – Francis Hayman

William Dalrymple es un historiador, historiador del arte y escritor escocés. Ha dedicado su carrera al estudio de la India, en concreto a la política, sociedad y cultura de la época mogola y sus relaciones con Gran Bretaña y la Compañía de las Indias Orientales. Además de una prolífica carrera en la historiografía y la literatura, con obras como El regreso de un rey, ha guionizado series de televisión e incluso ha editado el CD The Rough Guide of Sufi Music.

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Graduado en Historia en Sevilla. Entré en esto para saber más de Grecia y Roma y acabé liándome con un tema de moriscos y rebeliones.

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