Una historia de Asia Oriental – Charles Holcombe | Fondo de Cultura Económica, Tapa blanda, 548 pgs.
En la última década hemos visto un importante ascenso del interés por los Estudios de Asia Oriental en el mundo hispanohablante. Consecuencia de la entrada, casi en tromba (o en forma de ola), de mucha cultura popular asiático oriental en Occidente, cada vez hay más universidades ofreciendo titulaciones especializadas y el interés entre el público general crece, aunque sea poco a poco.
Se trata de una temática todavía minoritaria con buenas perspectivas de futuro, en la que todavía no contamos con un amplio número de publicaciones en librerías. Por suerte, hay suficientes opciones para comprender los procesos históricos y culturales generales de diferentes países asiáticos, así como de Asia Oriental al completo.
Es esto lo que propone Charles Holcombe en el interesantísimo Una historia de Asia Oriental, publicado por el Fondo de Cultura Económica. La propuesta es sencilla y va en el título, pero el libro es mucho más que una sucesión de grandes acontecimientos recopilados en formato breve. Holcombe nos habla tanto de hechos y fechas como de ideas.
Y son las ideas las que hilan y dotan de sentido todo el libro. En Una historia de Asia Oriental comprendemos de manera sencilla los principales hechos históricos, como podríamos esperar de cualquier libro de estas características, pero el repaso que Holcombe ofrece por la historia de las ideas en la región es lo que hace que el libro brille con luz propia.
Es así como entendemos histórica y culturalmente la región, según el autor, y su propuesta está bien argumentada. ¿Y qué es Asia Oriental para Holcombe? Una región compuesta por China, Corea, Japón y el norte de Vietnam, zonas conectadas durante milenios por lo político, lo económico y lo cultural.
Una conexión que, según Holcombe, ha dotado a la zona de coherencia cultural y por eso no se limita a parámetros geográficos. Los principales hilos que conectan toda esta zona son el sistema de escritura chino, el budismo, el confucianismo y el taoísmo. Y es China, principalmente, la red que conecta todos los puntos.
Aunque a priori la propuesta de Holcombe pueda parecer sinocéntrica, no cae en el error de olvidar factores propios en cada uno de los países que forman parte de Asia Oriental. El autor acierta a la hora de señalar cómo las diferentes ideas filosóficas y políticas que llegaron a Corea y Japón lo hicieron con particularidades, lo propio se mezcló con lo ajeno, lo que hizo que estas particularidades se reforzaran con el paso de los siglos (del mismo modo que el budismo chino fue desde sus inicios muy diferente al indio y nepalí).
Holcombe hace un buen trabajo a la hora de señalar estas diferencias y aleja cualquier duda sobre si la obra podría ser demasiado sinocentrista. Y, en general también reparte bien el espacio dedicado a cada país, con algunos matices. El libro se centra en China, Corea y Japón, y la parte dedicada a Vietnam es muy pequeña en comparación. El resto tienen una atención similar, aunque Corea suele tener unos capítulos más cortos (Holcombe es especialista en China).
De todos modos, esto no debería importar demasiado, ya que el objetivo de la obra es presentar una historia de Asia Oriental en su conjunto, desde la Prehistoria hasta nuestro pasado más reciente. La idea de Holcombe no es tanto ofrecer pequeñas historias de cada país, sino resumir cómo China, Corea y Japón interactúan política y culturalmente a lo largo de la historia, creando una región que, aunque no igual que hace mil años, todavía comparte estrechos lazos culturales.
Una historia de Asia Oriental es una obra importante en un mercado editorial con una oferta escasa sobre la materia. Es uno de los libros fundamentales para los iniciados en los Estudios de Asia Oriental, y es posible que también haga reflexionar a quienes ya tengan más lecturas a sus espaldas.
⛩️En portada: Gangnido – Gim Sa-hyeong
Charles Holcombe es doctor en historia por la Universidad de Michigan y profesor de la University of Northern Iowa. Ha centrado su carrera investigadora en China, especialmente en las dinastías Hang y Tang, y en los procesos de creación de la comunidad cultural de Asia Oriental.


