Agua o fuego. Luis de Requesens en el avispero de Flandes – Víctor J. Jurado Rubio | Desperta Ferro, tapa blanda, 520 pgs.
La Guerra de los Ochenta Años forjó la fama de los tercios y de numerosos soldados y generales que escribieron su nombre, con su vida o con su muerte, en los anales de las armas españolas. Un conocido aforismo de la época reza «España mi natura, Italia mi ventura, Flandes mi sepultura», y es, con matices, una acertada forma de resumir la carrera de Luis de Requesens.
Sobre su vida trata Agua o fuego, la obra de Víctor J. Jurado Riba recientemente publicada por Desperta Ferro. Mediante las principales acciones bélicas entre 1573 y 1576, el autor reconstruye los años de Requesens a cargo de Flandes en uno de los peores momentos para la Monarquía Hispánica en un territorio dividido, levantisco y con las arcas del Estado al borde del colapso.
Es, como decíamos, una obra centrada en las acciones militares del Gobernador de los Países Bajos, pero sus páginas comienzan en su infancia y Jurado Riba añade un importante contexto sobre la nobleza catalana y su servicio a la corona. En un solo capítulo, nos ofrece una breve panorámica sobre ese entorno nobiliario, la infancia de Luis de Requesens, cómo conoció a Felipe II, su bautizo de fuego en las Alpujarras y Lepanto y su cargo como gobernador de Milán.
El autor condensa bien todos estos primeros años de nuestro protagonista al servicio de la monarquía. Un periodo de tiempo que moldeó al futuro gobernador, pues aprendió el arte de la guerra, de la negociación y de gobernar. Un conjunto de sabidurías que tuvo que emplear nada más poner pie en tierras flamencas, necesitadas de cambios urgentes.
El autor analiza los distintos problemas de la complicada herencia que recibió Requesens en un segundo capítulo que sitúa al lector en el contexto del «avispero» de Flandes. Los nuevos territorios que debía gobernar estaban en una situación delicada. La mano dura de su predecesor, el duque de Alba, había empujado a más territorios a unirse a la revuelta, en no pocos casos más por el hastío que causaba el modo de gobernar de Álvarez de Toledo que por convicciones políticas o religiosas. Contaba, eso sí, con el mayor ejército de Europa, pero las arcas estaban tan diezmadas que era imposible mantenerlo siempre en obediencia.
De los capítulos tres al siete, Agua o fuego se adentra por completo en la historia militar. Jurado Riba nos narra con detalle las distintas acciones bélicas en Flandes bajo el mandato de Requesens. Es el grueso de la obra y en estas páginas comprenderemos, con el soporte de los valiosos mapas de Desperta Ferro, los niveles estratégicos, operacionales y tácticos en esta fase de la guerra, desde la batalla de Mook hasta los avances sobre Holanda y Zelanda.
No por ello deja de lado otros aspectos de vital importancia para entender el curso del conflicto. El autor examina, junto a las batallas o asedios, el estado de la Hacienda, los niveles de violencia sobre la población, las penurias que tuvieron que soportar civiles y soldados y otros acontecimientos políticos y militares que afectaron a los asuntos flamencos. Mención especial merecen las páginas dedicadas a los motines, examinados por el autor con enorme detalle.
Además del citado problema monetario, o la crispación entre las distintas provincias que dejó su predecesor, Luis de Requesens tuvo que hacer frente a otras adversidades. La ausencia de una flota —la de Pedro de Avilés no partió con todo preparado por una terrible epidemia— que castigase y bloquease las principales arterias rebeldes no ayudó, pero su campaña, a pesar de reveses y motines, consiguió algunos avances.
Lo que terminó de sentenciar cualquier posibilidad de éxito fue la bancarrota de 1575 y la enfermedad del propio Requesens. Atado de pies y manos sin saber cuándo ni cómo podría pagar a las tropas, y con la salud cada vez más debilitada, el gobernador murió en 1576 en una tierra que nunca quiso pisar —es llamativo cómo insistió en varias ocasiones a Felipe II para que no lo destinase a Flandes—, pero por la que nunca dejó de luchar con los pocos recursos y salud que tuvo. A esta realidad, y sus consecuencias (el saco de Amberes de 1576), le dedica el autor el final del sexto capítulo y la totalidad del séptimo, que cierran la obra.
El estilo de Jurado Rubio es sencillo y mantiene un buen ritmo, ni lento ni rápido, a lo largo de las 520 páginas (inserto central a color, bibliografía e índice analítico incluidos) de una obra al alcance de cualquier lector. El apartado documental muestra una enorme labor acumulada en su joven pero prolífica carrera académica, con el manejo de un buen número de crónicas de la época, documentación de archivo así como las investigaciones más recientes.
Víctor J. Jurado Riba ha demostrado en Agua o fuego lo fértil que es el estudio de la Guerra de los Ochenta Años y el fascinante campo que son las relaciones de la Monarquía Hispánica con la nobleza catalana. Estudiar a figuras algo ignoradas como Luis de Requesens no sólo nos ofrece información de interés sobre la vida del personaje o los asuntos militares flamencos, también lo hace sobre los engranajes políticos y sociales de una monarquía compuesta sobre la que, todavía, queda mucho por investigar.
Víctor J. Jurado Riba es doctor en Historia Moderna por la Universidad de Barcelona, donde imparte clases de Historia Moderna. Centra su investigación en la nobleza catalana en la época de Felipe II y el papel de la milicia urbana de Barcelona en la defensa de Cataluña. Además de la presente obra, ha escrito libros como Clientelisme, milicia i govern: Lluís de Requesens i la noblesa catalana al servei de Felip II (1568-1576) y El Consell de Cent, la Coronela i el gremi de revenedors en defensa de la ciutat.

