Armagedón en Stalingrado – David M. Glantz con Jonathan M. House

Desperta Ferro publica el segundo volumen de la tetralogía de Stalingrado, un minucioso estudio que amplía y matiza lo que sabíamos sobre el choque

Armagedón en Stalingrado: Operaciones germano-soviéticas de septiembre a noviembre de 1942
Armagedón en StalingradoDavid M. GlantzTapa blanda. 928 páginas. Desperta Ferro.Comprar

El calor sofocante de verano daba paso poco a poco al cortante frío del crudo invierno, y las vastas extensiones de Rusia a las calles de Stalingrado. La Wehrmacht había comenzado la Operación Blau en 1942 a un ritmo trepidante pero, como una repetición de Barbarroja, no consiguió sus objetivos. El verano pasaba, sus líneas estaban cada vez más sobreextendidas y los soviéticos continuaban enviando tropas frescas al frente.

Es en ese preciso momento en el que Armagedón en Stalingrado, de David M. Glantz con Jonathan M. House, retoma el relato de esta monumental narración. Es el segundo volumen de la tetralogía de Stalingrado (ver reseña del Volumen I) que Desperta Ferro está publicando en español, y se centra en los avances de la Wehrmacht sobre los distritos de la ciudad del Volga entre septiembre y noviembre de 1942.

Glantz contagia de forma certera al lector las sensaciones que vivía la Wehrmacht en aquellos instantes. Tras unos avances que no habían dado los frutos esperados y con las líneas del frente sobreextendidas, el 6º Ejército empezaba a tener la sensación de que no estaba muy claro quién asediaba a quién. No obstante, el peso principal de la iniciativa recaía en el bando alemán. Para la Stavka (estado mayor soviético) todavía eran necesarias varias semanas antes de lanzar su propia ofensiva a gran escala; esperaba el momento adecuado para poder explotar un frente del enemigo todavía más sobreextendido.

Armagedón en Stalingrado enlaza con una idea que se deja anotada al final del anterior volumen: la Wehrmacht renunció a todas sus ventajas, al espíritu mismo de su arte de la guerra, al pasar las operaciones del campo abierto a un entorno urbano. Y renunció por voluntad propia o, mejor dicho, del Führer. Adolf Hitler cada vez desconfiaba más de sus subordinados y, por consiguiente, tomaba más decisiones militares por su cuenta, justo lo contrario a lo que ocurría en el bando soviético.

Argumenta Glantz que la decisión de entrar de lleno en Stalingrado y quitar peso de este modo al objetivo central de la ofensiva, los recursos naturales del Cáucaso, también contaba con ventajas estratégicas de salir bien. No obstante, subraya que el motivo que más peso tuvo era de carácter ideológico, y que no tardó en convertirse en un símbolo muy poderoso también para los soviéticos.

Al igual que el primer volumen, Armagedón en Stalingrado bebe de fuentes soviéticas inéditas que amplían y matizan buena parte de lo que se sabía sobre la batalla. Está acompañado por una enorme cantidad de tablas, que enumeran la composición de los contingentes en las diferentes operaciones, y de mapas muy detallados, que facilitan la comprensión espacial de Stalingrado.

Como su predecesor, está escrito de forma sencilla y la traducción de Hugo A. Cañete lo transmite a la perfección. Es cierto que, tal y como está concebida, es una tetralogía pensada para un público más especializado, pero la sencillez a la hora de transmitir la información garantiza que cualquier aficionado a la Historia Militar pueda acceder; no es difícil, pero es para un público selecto.

Una vez que Armagedón en Stalingrado enlaza con el primer volumen, arranca con las operaciones en Stalingrado. A pesar del desgaste de la Wehrmacht para estas fechas, avanzó por las calles de la ciudad hasta casi expulsar a los soviéticos, pero estos mantuvieron varias cabezas de puente.

La batalla por la ciudad se había convertido en una auténtica masacre. Luchar en Stalingrado requería llevar el fusil cargado y una moneda en la guerrera para el barquero. Los horrores que describe Glantz en unas operaciones casi sin descanso sorprenden, más cuando sabemos que la lucha, lejos de colapsar, continuó durante varios meses. Porque no es sólo la muerte, la cara más obvia de la guerra, sino las enfermedades, las duras condiciones climáticas y la penosa situación higiénica y alimentaria. Y a pesar de todo, ambos bandos continuaron la lucha sin cuartel.

En esta ocasión, Glantz también posa su mirada sobre los flancos y sobre otros frentes. Que la batalla por Stalingrado sea tan impactante no debe llevarnos a olvidar el resto de choques. Tanto al norte como al sur, ambos bandos establecieron combates que afectaron al devenir de las batallas en la ciudad del Volga. Llegó un momento en que la Wehrmacht no tenía muchas opciones para reforzar Stalingrado porque todos los frentes llevaban un desgaste manifiesto. A mediados de noviembre, el plan soviético para lanzar una gran ofensiva estaba maduro, y las líneas alemanas lo suficientemente sobreextendidas. Glantz nos deja, así, con la mirada puesta en el siguiente volumen, de próxima publicación en Desperta Ferro.

Armagedón en Stalingrado es una fantástica continuación del anterior volumen de la tetralogía. Quizás sea más llamativo por centrarse en la batalla por Stalingrado, pero Glantz hace un trabajo excelente al demostrar la importancia de narrar la Operación Blau al completo para entender mejor la famosa batalla urbana. Completa la primera mitad de una tetralogía monumental y minuciosa que es indispensable para los mayores interesados en el choque por Stalingrado.

Φ En portada: Soldado alemán vigilando una barricada en Stalingrado

David M. Glantz es un excoronel del Ejército de EE.UU. y actualmente está considerado como uno de los mayores expertos del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial. Ha publicado libros como Choque de Titanes o La batalla por Leningrado. Fue fundador y director de la Journal of Slavic Military Studies y miembro de la Academia de Ciencias Naturales de la Federación Rusa.

Jonathan M. House es un excoronel del Ejército de EE.UU. y es profesor de Historia Militar en la US Army War College. Entre sus publicaciones destaca Combined Arms Warfare in the Twentieh Century; A Military History of the Cold War, 1944-1962, y es coautor con David M. Glantz de The Battle of Kursk.

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Graduado en Historia en Sevilla. Entré en esto para saber más de Grecia y Roma y acabé liándome con un tema de moriscos y rebeliones.

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