El vampiro – Nick Groom

Desperta Ferro publica un original estudio sobre la figura de el vampiro, un recorrido histórico y literario sobre uno de los monstruos más famosos de la cultura popular

El vampiro. Una nueva historia

El vampiro. Una nueva historiaNick GroomTapa blanda. 336 páginas. Desperta Ferro.Comprar

Este artículo ha sido escrito por Pablo Bermúdez, licenciado en Humanidades y profesor de Geografía e Historia.

En las últimas décadas, la industria del entretenimiento ha utilizado de tal manera la figura del vampiro que ya cuesta verlo como algo más que un producto pop. Buffy Cazavampiros, Crónicas vampíricas, True Blood, Crepúsculo, Cazadores de sombras, Hemlock Grove… La lista es interminable y parece que inagotable. 

El vampirismo, sin embargo, puede abordarse también como un interesantísimo sujeto histórico, un fértil campo de estudio donde se mezcle la literatura, la antropología, el folklore y, aunque parezca extraño, también la historia política y económica. Eso es exactamente lo que ha hecho Nick Groom en su último libro, titulado El Vampiro. Publicada en 2018 por la editorial de la Universidad de Yale, la tenemos ahora disponible en español, con traducción Ana H. Deza, en una preciosa edición de Desperta Ferro.

En poco más de trescientas páginas, Groom consigue hacer un completo recorrido por la historia del vampirismo. En sus primeras páginas pasa revista, de manera sucinta, a las criaturas chupasangre que han formado parte de numerosas mitologías (incluida la romana). 

Pronto se centra en la época y la región en la que tomó forma la figura del vampiro propiamente moderno: el siglo XVIII, en los Balcanes. Allí, en pequeñas aldeas perdidas en Serbia y en ciudades importantes como Dubrovnik, Groom desempolva documentos de archivos, referencias periodísticas y fragmentos literarios para tejer un amplio y sorprendente relato de episodios vampíricos: muertos a los que se acusaba de levantarse de sus tumbas para esparcir enfermedades contagiosas, funerales en los que se rompían o atravesaban los tobillos del cadáver para que no pudiera caminar, detenciones de aldeanos que, en la oscuridad de la noche, profanaban tumbas para clavar una daga en el corazón del cadáver en descomposición y poder así dormir tranquilos.

Lo mejor, sin embargo, no es el anecdotario, sino las eruditas referencias que hace Groom a las reacciones de las figuras más relevantes de la época, así como la valiente y profunda interpretación del fenómeno. Por las páginas de El vampiro circulan opiniones de filósofos como Voltaire, Rousseau, Feijoo, estudios realizados a petición de Papas ilustrados como Benedicto XIV para dilucidar la veracidad de los brotes de vampirismo. 

Groom interpreta el auge de los vampiros con la frecuente rebelión de los pueblos balcánicos en la frontera difusa del Imperio Austrohúngaro. O como un rechazo a la medicina racionalista y el nutricionismo moderno, visto como un atentado a las costumbres tradicionales. De enorme interés es, en ese sentido, la narración que hace de cómo María Teresa de Austria, madre de María Antonieta, quiso cerrar el asunto enviando al terreno nada menos que a su mano derecha, Gerard van Swieten, que declaró oficialmente la inexistencia de los vampiros. 

Los diferentes cristianismos reaccionaron a los brotes de maneras muy distintas: el católico lo hizo de forma dubitativa y cambiante, el protestante rechazó de pleno lo que siempre consideró una superstición, el ortodoxo, en cambio, se entregó e incluso fomentó una visión de los vampiros como reflejos de los santos, criaturas, al fin y al cabo, vueltas de entre los muertos, milagros capaces de asentar creencias en una época de creciente escepticismo. 

Esa interesante lucha entre ilustrados y «creyentes» se apagó precisamente cuando el vampiro dejó de ser una amenaza real y se convirtió en la estrella de una nueva moda literaria, la novela gótica y de terror. De ahí nos lleva Broom directamente a la gran figura de Drácula, una idealizada invención literaria que explica más sobre los procesos de acumulación capitalista, e incluso sobre las redes de diplomacia y espionaje previas a la Primera Guerra Mundial, que sobre el verdadero vampirismo, que fue capaz de aterrorizar el este de Europa al final de la Edad Moderna. En España nos cuesta hacernos a la idea, pero en los Balcanes la figura del vampiro ha sido tan seria que en una fecha tan reciente como 2007 unos «cazadores» croatas atravesaron con una estaca el cadáver del dictador serbio Milosevic, para que no volviera de entre los muertos.

En resumen, El Vampiro de Groom es un libro entretenido y a la vez erudito, un totum revolutum de historia, literatura, economía y antropología que tiene el potencial de reabrir un interés serio, académico, por el fenómeno del vampirismo.

Φ En portada: Ilustración de Carmilla – Sheridan Le Fanu

Nick Groom es profesor de literatura en las universidades de Exeter, Bristol, Stanford y Chicago. Imparte clases de cultura gótica y el único grado especializado en las obras de J.R.R. Tolkien. Es un académico respetado y aclamado por la crítica, con más de una docena de libros a sus espaldas.

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